Pampa Energía conmemora el décimo aniversario de su Programa de Voluntariado con nuevas iniciativas junto a organizaciones sociales y comunidades de distintas regiones del país. Bajo el lema “10 años construyendo juntos”, la propuesta prevé la edificación de siete viviendas en alianza con TECHO en las provincias de Buenos Aires, Neuquén, Santa Fe y Salta, junto con trabajos de mejora en dos espacios comunitarios de Bahía Blanca, en conjunto con Hábitat para la Vivienda.

Las actividades se desarrollarán entre septiembre y noviembre y forman parte de una trayectoria que, desde sus inicios, promueve la participación de los trabajadores de la compañía en proyectos educativos, sociales y comunitarios.

“Cumplir diez años con nuestro programa de voluntariado demuestra que este compromiso trasciende a la empresa y se sostiene en las personas que integran Pampa”, afirmó Mariana Corti, gerenta de la Fundación Pampa y RSE. También destacó el aporte de quienes destinan su tiempo y esfuerzo a acompañar a las comunidades donde opera la compañía.

Desde su creación, el programa acumuló 780 acciones solidarias, que alcanzaron a más de 90.000 destinatarios en todo el país. La iniciativa registra más de 13.000 participaciones y acumula más de 102.000 horas de trabajo voluntario, con un promedio de 677 voluntarios por año.

Entre las acciones figuran apoyo escolar, prácticas de egreso de secundaria y actividades por el Día de las Infancias, entre otras iniciativas. Para la ejecución de estas actividades, la empresa coordina con más de 100 organizaciones de la sociedad civil por año.

Desde TECHO-Argentina, Marcos Estrada, coordinador nacional de Alianzas con Empresas, resaltó la importancia de la participación directa de los trabajadores en las iniciativas comunitarias. “Pampa eligió hacerlo con sus propias manos, construyendo junto a las familias en cuatro provincias”, afirmó, y señaló que este tipo de compromiso puede servir como ejemplo para otras compañías.

El cronograma de construcción de viviendas comenzó el 18 y 19 de septiembre, con dos casas en la zona de Pilar y otras tres en el barrio Colonia Rural Nueva Esperanza, sector El Mirador, en Neuquén. La siguiente etapa contempla una vivienda en el barrio Camino de los Indios, en Rosario, y otra en el barrio San Javier, en Salta.

Cada construcción demanda dos jornadas completas de trabajo, con la participación de diez voluntarios por día. En noviembre, las actividades se trasladarán a Bahía Blanca, donde 30 voluntarios trabajarán junto a Hábitat en la mejora de la Junta Vecinal Saladero y del Club Huracán.

A diez años de su puesta en marcha, el programa busca sostener el vínculo con las organizaciones locales y acompañar proyectos vinculados a las necesidades de cada comunidad. La iniciativa se apoya en la participación de los colaboradores y en el trabajo conjunto con entidades sociales para dar continuidad a las acciones en los distintos territorios.