Wayne Rooney, ídolo histórico del club, habló tras otra caída del Manchester United en la Premier League y cuestionó el compromiso de varios jugadores del plantel dirigido por Michael Carrick. En su participación en el podcast The United Strand, enumeró falencias percibidas: falta de conocimiento y entendimiento, poca hambre y poco deseo, además de un compromiso general que no estaría a la altura de la camiseta. A su criterio, varios futbolistas se muestran egoístas y no se preocupan por sus compañeros, el cuerpo técnico ni los simpatizantes, lo que se traduce en una falta de vínculo real con la institución.

Entre las críticas, Rooney dirigió un planteo directo a Lisandro Martínez, a quien le pidió que asuma una postura más activa ante la crisis: que se haga visible y cuestione al cuerpo técnico. El exdelantero vinculó este pedido con declaraciones previas del propio Martínez sobre la gestión del club y sostuvo que ese tipo de actitudes terminaron generando un desgaste en el vestuario, algo que, según él, se replica hoy con Bruno Fernandes por no querer asumir responsabilidades.

Las palabras del defensor argentino llegaron luego de la caída ante el Atlético de Madrid en España. Martínez admitió que debe controlar sus impulsos, reconoció la complejidad de la situación y afirmó que se esperaba más desde la dirección deportiva, además de señalar la necesidad de incorporar refuerzos para competir, dado que otros equipos también trajeron jugadores. Reconoció que el resultado ante el Atlético dejó claro que el rival estuvo mejor y que mereció ganar.

Más adelante, Martínez emitió un comunicado en el que pidió disculpas por sus comentarios, señalando que el United rinde cuando todos están unidos y que sus palabras no ayudaron a ese objetivo. Afirmó que el club y cada persona vinculada están haciendo esfuerzos para alcanzar la ambición compartida y que, superada la polémica, el foco está puesto en ganar juntos.

Las críticas de Rooney también alcanzaron al capitán y a otros referentes del plantel, a los que les reclamó mayor liderazgo en medio de la crisis. El exgolador imaginó cómo sería dirigirse a sus excompañeros en el vestuario, con una intervención directa para hacerles ver que la responsabilidad es colectiva y que lo que está en juego exige compromiso real.