Anthropic dio un nuevo paso para salir a bolsa al presentar su declaración de registro (S-1) ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La firma, fundada en 2021 por ex empleados de OpenAI, pretende debutar en Wall Street con una valoración mínima cercana a los 2 billones de dólares, cifra que, de confirmarse, superaría la oferta pública inicial de SpaceX y podría superar la mayor IPO de la historia.

En el folleto S-1, la compañía explica que, entre enero y junio de 2026, sus ingresos alcanzaron 16.300 millones de USD, mientras que las pérdidas netas reportadas ascienden a 80.700 millones, un guarismo que, según el propio documento, contiene un matiz contable relevante. Este rango de pérdidas semestrales se superpone con un contexto en el que, según el propio S-1, las pérdidas de ese periodo ascienden a 80.748 millones de USD, frente a 12.969 millones de USD de pérdidas en el ejercicio previo. Los números rojos de los primeros seis meses prácticamente duplican los 41.965 millones de saldo negativo registrados en 2025.

A la vez, la empresa señaló un incremento fuerte en su actividad comercial: los ingresos reportados hasta junio de 2026 se ubicaron en 16.286 millones de USD, lo que supone un crecimiento de 14 veces respecto del mismo periodo de 2025 y aproximadamente 3,5 veces la cifra anual de 2025. Por otro lado, los costos operativos del semestre totalizaron 16.979 millones de USD, destacando que la partida de gasto en infraestructura de cómputo representó 8.945 millones, es decir, más de la mitad de ese rubro.

Además, el informe detalla un impacto negativo de 72.388 millones de USD vinculado a variaciones en instrumentos de financiación híbridos, cifra que, sumada a otros gastos de 8.757 millones, lastra la rentabilidad neta de la firma.

En cuanto a su planta, Anthropic indicó contar con 5.300 empleados al 30 de septiembre de 2026, frente a 940 trabajadores a fines de 2024. La empresa subraya que ha experimentado un crecimiento acelerado en personal, base de clientes, presencia geográfica y operaciones desde su inicio en 2021, y anticipa que esa expansión continúe.

En paralelo, la firma informó haber estructurado un modelo corporativo poco habitual entre compañías cotizadas, al incorporar un fideicomiso para los fundadores que concentraría el 50,1% de los votos, y otro vehículo: un Fondo de Beneficio Público, cuya creación ya había sido anunciada previamente. Este esquema busca, según la compañía, balancear la gobernanza y el propósito social con la inminente entrada a bolsa.