Una de las cuestiones que la coalición opositora busca empujar en el cierre de año de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires es la adopción de la Boleta Única de Papel para cargos provinciales. Hoy, la BUP rige para los comicios nacionales, por lo que, para la gente de la provincia, se elegirá presidente y diputados nacionales, tal como ocurrió en las elecciones de medio término del año pasado. En cambio, para cargos como gobernador, legisladores provinciales, intendentes, concejales y consejeros escolares, continúa vigente el sistema de boleta partidaria, a menos que se acuerden cambios. Esa es la ruta que la oposición pretende abrir y que la Justicia electoral observa con interés.
Así lo expresó Hilda Kogan, ministra de la Suprema Corte de Justicia y ex encargada de la Junta Electoral bonaerense durante el desdoblamiento provincial del año anterior. En su visión, “hace falta una armonización del régimen electoral”, ya que la provincia mantiene un esquema de boleta tradicional para lo provincial, mientras que a nivel nacional se adoptó la Boleta Única. Señaló que la discusión debe apuntar a evaluar mecanismos de armonización entre ambos sistemas y a reforzar la capacitación e información dirigida al electorado. Aclaró que no es indispensable replicar al pie de la letra el modelo federal, pero sí garantizar que cada votante cuente con la información necesaria para ejercer su derecho de manera consciente, informada y sin confusiones derivadas de distintas modalidades de votación.
Las reflexiones de Kogan se dieron en el marco de las II Jornadas Latinoamericanas de Justicia Electoral y Democracia, organizadas por el Centro de Estudios de Derecho Electoral (CEDE) y coordinadas por el juez federal con competencia electoral en la Provincia, Alejo Ramos Padilla. El encuentro contó con la participación de funcionarios del fuero electoral y de representantes del gobierno bonaerense, entre ellos el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y legisladores de distintos bandos.
Bianco formó parte del panel junto a Kogan y cuestionó, desde su experiencia, los argumentos sobre eficiencia y ahorro que se atribuyen a la implementación de la Boleta Única de Papel en la provincia. Recordó que, si bien en Buenos Aires la BUP funcionó razonablemente bien, en otros distritos donde se elegían dos categorías —senadores y diputados— la organización de las boletas generó confusión, al posicionar la categoría de senadores en la fila superior y la de diputados debajo. En ese marco, subrayó la necesidad de considerar estas particularidades al debatir una posible armonización del sistema electoral provincial.




