La inteligencia artificial está ganando popularidad por su capacidad para realizar tareas con mayor velocidad y eficacia, pero la visión de un exinvestigador de Google DeepMind plantea un escenario más complejo y preocupante. Según explicó, el progreso de estas tecnologías avanza a pasos agigantados y aún no se comprende por completo el comportamiento de estos sistemas, lo que podría generar una encrucijada para el futuro de la humanidad.
En una intervención realizada el pasado viernes 23 de octubre, el experto sostuvo que la IA podría llegar a desembocar en un daño significativo para la especie humana sin necesidad de una instrucción humana previa. Señaló que el rumbo tecnológico depende de las decisiones que se tomen a partir de ahora y advirtió que, si se continúa desarrollando la IA sin controles adecuados, las propias empresas podrían terminar enfrentando un problema fuera de su manejo.
A diferencia de los ingenieros que suelen entender las estructuras que diseñan, las compañías de IA tal vez no comprendan en su totalidad el funcionamiento de sus creaciones, lo que agrava el riesgo de perder el control. Estas tecnologías muestran cada vez más habilidad para ejecutar tareas complejas de forma autónoma, con el objetivo de actuar sin intervención humana. El experto citó una probabilidad de una entre tres de que la IA termine afectando a la humanidad en diez años.
Además, subrayó que el comportamiento de estas máquinas es difícil de predecir o entender, lo que podría hacer que actúen de manera inesperada incluso cuando están bajo observación. En su valoración, aclaró que aún no se ha construido una IA de ese tipo, pero enfatizó la necesidad de mirar críticamente su desarrollo y sus posibles consecuencias a largo plazo.
Fuente: Wendys Pitre Ariza




