Stefano Marocco, joven cantante rosarino con una trayectoria que abarca escenarios locales e internacionales, presenta su primer disco: Popstalgia. El proyecto llega tras su paso por La Voz en las ediciones mexicana y argentina, y tras compartir escenario con Laura Pausini. El álbum propone varias lecturas sobre el amor, el desamor, los celos, las vivencias LGBT, la alegría y la tristeza.
La producción y mezcla están a cargo de Nan Q, mientras que la masterización recae en Javier Fracchia. Popstalgia contiene tres colaboraciones: Galán participa en Déjame entrar, Josefina integra Real Pain y Vera Frod, artista en ascenso, acompaña a Marocco en una nueva versión de Bailando, el tema original de Paradisio. Cada tema busca brillar con una impronta pop que exige una interpretación firme, capaz de sostenerse tanto en estudio como en vivo. En ese sentido, el disco se presenta como una invitación a revisar el espíritu del pop de los noventa, con un enfoque contemporáneo.
En los once cortes se percibe una labor minuciosa de arreglos y ejecución, donde cada elemento sugiere un cuidado artesanal. La voz de Marocco recorre influencias que remiten a figuras como Luis Miguel, Cristian Castro y Christina Aguilera, al tiempo que retorna a la nostalgia de la infancia que juega a ser una popstar. Distinto al giro irónico del hyperpop, este material propone una energía festiva y una redondez formal propia del oficio del pop.
La revisión nostálgica aparece de forma legítima, con momentos que apuntan a grandes hooks y estructuras clásicas. “Soñar con París” ilustra ese pulso comercial que busca enganchar en radio, mientras que “Ropa Tirada” despliega un dramatismo sonoro marcado y “Celos” –un bolero‑pop– exhibe una entrega más desgarrada. En cada pista, la construcción sonora parece dialogar con un pasado cercano y con una historia personal que Marocco reconstruye a partir de sus propias experiencias.
En conjunto, Popstalgia funciona como una mirada íntima y legítima a la búsqueda de identidad y a la necesidad de reconstruir una historia propia a través de un pop elaborado, con una presencia vocal sostenida y un entramado musical que conjuga lo clásico con un lenguaje actual.




