Editorialistas “serios y reputados” analizan la llamada “nueva etapa de Milei” tras la retirada de sus aliados de la ultraderecha “popular” y de Vox. Señalan que, pese a intentos de ocultarlo, la principal conclusión es que cuanto más insultas y agredes a tus adversarios, mayor es la adhesión de la opinión pública. El presidente socialista Pedro Sánchez lo intuyó y aprovechó la contienda para transformarse en el principal divulgador de las críticas a Milei.
El País llevó en su portada una imagen del anarco-libertario acompañada del título “Sánchez dictador”; la respuesta del mandatario argentino fue contundente: “Soy zurdo y a mucha honra”, buscando que la ciudadanía valore su pertenencia política. En una Europa convulsionada por protestas antimodelo capitalista, la defensa de las políticas de Milei por parte de la derecha española parece consolidarse, con Núñez Feijóo señalando que esas medidas son “más sensatas que las de la familia Kirchner y el peronismo”.
A su regreso de tierras lejanas, el Presidente se topó con un callejón sin salida: su giro beligerante y la exhibición televisiva de su discurso generaron indiferencia y rechazo entre sectores sociales, además de incomodar a aliados estadounidenses que le exigen apartarse de esa narrativa por intereses de empresas vinculadas a la explotación hidrocarburífera cerca de las Islas. Si bien las contradicciones entre EE. UU. y su país son coyunturales, se mantiene la posición de neutralidad en el conflicto de Malvinas, en sintonía con la relación histórica con la Corona británica. En la diplomacia, el embajador Lamelas continúa actuando como una figura influyente a favor de Milei, incluso anticipando inversiones en proyectos energéticos.
La idea de avanzar “siempre y cuando siga a la derecha” persiste, ya que Vaca Muerta continúa siendo un polo de atracción para capitales. En ese marco, Kristalina del FMI viajó a la región y subrayó que allí se concentra la fuente de dólares que sostiene los créditos. En el organismo evalúan la posibilidad de un waiver para las metas fiscales del próximo año. Nadie duda del eventual desgaste del proyecto económico de Milei y del rol de instituciones y actores financieros, como JP Morgan, que buscan ajustar la ruta antes de que tropece con la realidad.




